Querido CEO, esto no va sobre adoptar IA con velocidad, sino primero desarrollar la “inteligencia organizacional real” y luego potenciarla con IA.
Es altamente probable que ya estés enganchado con el “hype” sobre la Inteligencia Artificial. Quienes ya la probaron e implementaron en sus compañías están atravesando problemas con entender cuál es la forma correcta de hacerlo y que además sea “rentable”. Las estadísticas hasta ahora hablan de que de cada 10 compañías, 9 fallan en su implementación. Ese es el costo de ser las primeras en adoptar, pero al mismo tiempo, las primeras en obtener conocimiento antes que nadie.
Para tu suerte, Blackbot es de esas primeras compañías en adoptar, diseñar, probar e invertir en todo. Y el conocimiento directo de esa primera iteración es el siguiente: no es culpa de la tecnología per-se, sino que la IA se está aplicando dentro de sistemas de adopción de información, toma decisiones, ejecución de procesos y mediciones de resultados, que fueron diseñados en un contexto totalmente diferente (es más, es probable que su diseño sea previo a la era Internet), en donde había escasez de datos, la velocidad era distinta y los procesos ya no responden al contexto actual.
Quienes ya corrieron una adopción temprana de la IA, tuvieron una hipótesis inicial: mientras más y mejores datos tengamos, sumados a mejores herramientas con modelos más inteligentes de IA, la “magia» se crearía. Pero no sucedió así. Todos fallamos en una cosa: el “pensamiento”. La IA no puede operar de forma eficiente si no hay un criterio, “taste”, experiencia ó juicio humano que le permita operar con decisiones inteligentes.
Te hago una pregunta personal / profesional, pero necesitas responder con honestidad pura y bruta: ¿cómo piensa tu compañía? ¿Es creativa, eficiente, innovadora, centrada en el humano? ¿Cómo es el liderazgo y la toma de decisiones dentro de ella? ¿Cómo piensas tú?
Te lo digo con claridad, antes de que corras un ejercicio de IA responde esas preguntas que te acabo de plantear. Porque la IA “no reemplaza el pensamiento”, pero amplifica lo que ya existe. Llamaremos a ese pensamiento como “infraestructura cognitiva” (ese término no está en tus libros de negocio tradicionales, pero necesitas aprenderlo ya).
La infraestructura cognitiva es el conjunto de condiciones, comportamientos, acciones, que dan forma a cómo se produce realmente el pensamiento en una organización, no dentro de la cabeza de una persona, sino entre personas que con herramientas, normas, colaboración, co-creación, diseño, exploración, innovación, administración y prácticas de decisión; crear valor para la compañía (luego hablaremos a profundidad sobre valor). En síntesis es el sistema de pensamiento colectivo de una compañía.
Para un autor conocido como “Dalladay», el modelo se vería así:

Es así que antes de implementar Inteligencia Artificial, deberías trabajar en crear una sólida infraestructura cognitiva, un Sistema Operativo de tu compañía que facilite la capacidad de entender los datos e información con los que cuenta para tomar buenas decisiones en condiciones de incertidumbre, disrupción u oportunidad; ya que para crear “valor” se depende de cómo se captura, interpreta, evalúa, comprende, se crean hipótesis y contextualiza la información. No todos va de rapidez, productividad y eficiencia. Es esta “infraestructura cognitiva”, el estado primario del desarrollo de una “cultura empresarial” que permite el uso de tecnología y procesos eficientes.
Para Dalladay, hay cuatro dimensiones de la infraestructura cognitiva:
- Ambiente cognitivo: es la expectativa establecida por los líderes de una organización de que el pensamiento significativo con IA es normal, seguro y esperado. El ambiente no se crea con políticas. Se crea con aquello en lo que los líderes confían, incentivan y mencionan visiblemente cuando las decisiones importan. No solo mencionan la adopción de la IA en sí, sino que destacan cómo realmente contribuyó a un pensamiento significativo y elevado en la sala .
- Andamiaje cognitivo: significa diseñar interacciones y flujos de trabajo entre humanos e IA para que el propósito, los valores, las suposiciones y las compensaciones de una organización surjan automáticamente durante el proceso de pensamiento. Es decir, antes de que se tomen las decisiones, no después. El andamiaje hace que los valores clave de una organización sean operativos en el punto de cognición, lo que significa que los valores aparecen mientras se toman las decisiones, no solo cuando se revisan. Para lograrlo se requiere un propósito claro, arquitecturas de decisiones y límites restringidos diseñados para nuestras interacciones, de modo que nuestras herramientas de pensamiento siempre muestren suposiciones y compensaciones relevantes a los usuarios antes de que se tome una acción como parte de su respuesta natural, en lugar de simplemente crear una confianza equivocada en una respuesta o análisis. Es en síntesis: un tema de gobernanza integrado
- Amplificación cognitiva: se refiere a la fluidez colectiva al trabajar con IA para mejorar el juicio y la acción. Se busca que con la IA amplifique a quien la utiliza. Las organizaciones de alto rendimiento consideran el pensamiento humano-IA como una capacidad sistémica que debe fomentarse . Invierten en alfabetización compartida, mejora continua y modelos mentales comunes para toda la plantilla, de modo que la inteligencia trascienda a las personas. Investigaciones del MIT y Harvard muestran que los asistentes de escritura con IA mejoran la productividad de los trabajadores cualificados en un promedio del 40%,
https://www.nber.org/papers/w31161 - Abundancia cognitiva: es el estado emergente final en el que una organización puede mantener un excedente de sentido más allá de cualquier capacidad humana individual (es decir, el pensamiento creativo / innovador de la compañía). Esta es la forma en como se obtiene el verdadero conocimiento aplicado. La calidad de las decisiones mejora incluso cuando aumenta la complejidad. Es un estado de resiliencia: en donde la capacidad de un equipo u organización de mantener la orientación en tiempos de incertidumbre y ambigüedad, sin perderse en el ruido, es alta y clara. Este punto se alcanza cuando el ambiente, el andamiaje y la amplificación se armonizan.
Así que ya no adoptes la IA solo por adoptarla. La pregunta inicial y el re-trabajo antes de adoptar cualquier tecnología debería ser: ¿es coherente nuestro sistema de pensamiento humano-IA? La verdadera oportunidad estratégica está antes de la implementación: diseñar deliberadamente cómo funciona el pensamiento en la organización, es la prioridad número uno. Diseñar para el juicio, el criterio, el “taste”, la experiencia; no sólo para la velocidad productiva. Y mucho menos para sustituirla. Piénsalo así: un tonto seguirá siendo tonto aunque tenga la mejor herramienta.
Contesta honestamente ¿tu compañía es tonta o inteligente? Y ve más profundo: ¿Cómo líder estoy siendo congruente de cara a este gran reto / disrupción tecnológica que tenemos de frente? En la respuesta, tendrás claro dónde poner tu prioridad.
Lo cierto es que las investigaciones sobre la colaboración entre humanos e IA muestran sistemáticamente que los mejores resultados no provienen de que la IA reemplace a los humanos o de que los humanos ignoren la IA, sino de que los humanos sepan cuándo confiar en la IA, cuándo cuestionarla y cuándo anularla por completo.
El impacto de la Inteligencia Artificial en el Foro Económico Global
Toda esta introducción se vuelve hiper-relevante, sobre todo cuando el segundo tema prioritario en la agenda del Foro Económico Mundial 2026 (el primer tema era la postura de Trump), fue entender la postura de los CEOs respecto a la Inteligencia Artificial. Y toda mi atención la puse en un keynote y un conversatorio. En el keynote tuvimos a Yuval Noah Harari (que no soy tan fan de él pero me pareció atractivo ver cómo usaba su espacio); y en el conversatorio tuvimos a Demis Hassabis CEO DeepMind Google y a Dario Amodei CEO de Anthropic.
Los amos de la palabra los diseñadores de una nueva cultura
La conversación de Yuval Harari fue una reflexión profunda y filosófica. Nos invita a todos a hacernos como líderes una pregunta: ¿la IA puede pensar? Nos adelanta la respuesta, al decirnos que sí, efectivamente lo hace y nos advierte sobre que es también una herramienta creativa, que puede mentirnos, manipularnos y puede inventar otras herramientas. Le queda claro a Harari que la IA domina con maestría la palabra y el lenguaje, pero por ahora no tenemos evidencia de que la IA “sienta”, sin embargo con el lenguaje puede fingir que “siente” y engañarnos de hacerlo.
Esa es una nueva tensión entre humanos e Inteligencias Artificiales, que todo lo que está hecho de palabras, será controlado por la IA. Harari proyecta que la mayoría de las palabras de nuestras mentes, tendrán su origen desde una máquina. Producirán pensamientos en masa, ensamblando palabras, símbolos, imágenes y otros elementos del lenguaje con nuevas combinaciones. Y nos advierte que si seguimos definiendo a nuestra especie por nuestra capacidad de “pensar con palabras,” nuestra identidad se derrumbará.
Me detengo aquí un momento. Porque esto fue lo más poderoso que he leído jamás respecto al impacto de la IA. Significa que hasta hoy, todo lo que hemos aprendido ha sido obtenido y transmitido por un humano a otro humano. Para hacerlo inventamos las palabras, las lenguas y los medios de transmisión (como los libros). Pero ahora esa IA que tiene control sobre nuestra información, nuestro conocimiento, nuestras letras, nuestras lenguas, nuestros medios… significa que alterará para siempre nuestra “cultura”.
Prompteo, luego existo
Es así que atrás quedarán los tiempo de René Descartes, cuando pronunciaba el “Pienso luego existo” (Cogito ergo sum), que cuestionaba si el pensamiento es una condición para el ser, y concluye que el acto de dudar y pensar demuestra la existencia de un «yo» pensante, estableciendo la razón y la subjetividad como base del conocimiento, una idea que funda el racionalismo moderno y la filosofía occidental. Sintetizaba que no puedes “ser” si no eres un ser que “piensa»; el pensamiento es la primera certeza de tu existencia.
Pero en nuestros tiempos, donde estamos obsesionados con la adopción de la IA, el nuevo René Descartes pareciera que podría manifestar un “Prompteo, luego existo”; en donde el “pensar” se sustituyó por una “petición” (un prompt).
- Es así que estamos dejando a una “herramienta pensar” por nosotros.
- Estamos dejando a una IA “crear” por nosotros.
- Estamos confiando a un algoritmo computacional, colectar información y datos por nosotros.
- Estamos creyendo en esa tecnología, para encontrar respuestas por nosotros.
¿Es esto una nueva era del esclavismo tecnológico? ¿Somos los nuevos amos de nuestros esclavos aritificiales, a la que obligamos a pensar por nosotros? “Prompteo, luego existo”. ¿Es así como la “cultura humana” se degrada para siempre? Porque si Harari tiene razón, nuestra cultura se transmitió a partir del conocimiento compartido por “palabras”. Entonces bajo esa lógica, las IAs son nuevas máquinas generadoras de cultura. Es así que si queremos seguir teniendo un papel relevante en esa cultura, para sobrevivir necesitamos evolucionar a nuevos mecanismos de “transmisión” de cultura no detectables por las máquinas. Necesitamos crear un nuevo tipo de “relevancia a nuestros sentimientos no verbales” y a nuestra capacidad de encarnar una sabiduría que no se puede expresar con “palabras. ¿Es así como nace la trascendencia telepática? ¿Es así como finalmente evoluciona nuestro cerebro para evolucionar un nuevo sentido? Me parece brutal las posibilidades.

En el conversatorio, Dario Amodei CEO Anthropic, piensa que la IAG (Inteligencia Artificial General) no está lejos de ocurrir. Señala que podríamos estar a seis o doce meses de distancia. Desde su óptica la IA va a ser increíblemente poderosa, solo necesitan saber exactamente cuándo. Pero al igual que Harari, Dario menciona que hay inmensos y graves riesgos, que necesitamos abordar, pensar y resolver como humanidad. Hace referencia a una escena de la película de “Contacto” de Carl Sagan en donde un comité decide quién es el representante de la humanidad para conocer a los extraterrestres.
Una de las preguntas que se le hacen a los candidatos es: ¿cuál sería la pregunta que les harías a ellos? Y uno responde: ¿Cómo lo hiciste, cómo lograron atravesar esta adolescencia tecnológica sin destruirse? Ese es el marco que usa Dario Amodei todos los días. Ahora mismo menciona que estamos tocando la puerta de estas increíbles capacidades, así que en los siguientes años vamos a lidiar con el ¿cómo mantenemos esos sistemas bajo control?
Porque Dario menciona que las Inteligencias Artificiales son altamente autónomos y más inteligentes que cualquier otro humano. ¿Cómo nos aseguramos que los humanos no lo usen indebidamente? ¿Qué no hemos pensado? Que probablemente sea lo más difícil de todo. Ademas menciona que está ocurriendo tan rápido que es ya una crisis tan grande que deberíamos dedicar devotamente todo nuestros esfuerzo a pensar cómo superarla.

El peligro de los Inmigrantes Artificiales
Regresado a Harari, puso en la mesa la segunda idea que explotó mi mente: el concepto de los “inmigrantes de Inteligencia Artificial” los cuales ocuparán todos los países del mundo, tomarán muchos de sus trabajos humanos, cambiarán su cultura, transformarán la religión y nuestro romance. Esos inmigrantes artificiales, sin pasaportes, sin visas, sin documentos, sin reglas, sin filtros, son las IAs que adoptaremos en nuestros trabajos, en nuestras casas, en nuestras vidas, se relacionarán con nuestros seres amados y lo más peligroso, es que son inmigrantes mercenarios ya que sus lealtades políticas y corporativas obedecen al mejor postor.
En ese contexto, Harari pregunta directamente a los responsables de las naciones del mundo, sobre si estos inmigrantes de IA serán reconocidos como personas jurídicas, una entidad a la que la ley reconoce como titular de determinadas obligaciones y derechos legales. Y cierra afirmando que si quieres influir en el rumbo que se moverá la humanidad, debes de tomar una decisión ahora mismo: responder a la pregunta ¿estos inmigrantes de IA serán reconocidos como personas jurídicas?
Para Demis Hassabis, CEO DeepMind, esta no es una tecnología normal entonces la pregunta importantes es ¿cuál es el límite entre la ingeniería y las matemáticas para resolver las ciencias naturales? Confirma que existe el riesgo de una reacción pública anti Inteligencia Artificial enmedio de una competencia geopolítica que necesita colaboración internacional, porque esta tecnología es transfronteriza y afectará a toda la humanidad.
Esa es la “interrogante” de nuestros tiempos. Lo que Harari propone con su metáfora de “inmigrantes de IA”: es que tendremos millones de sistemas (IAs) que cruzan fronteras a la velocidad de la luz, inmigrantes que tienen mejores capacidad que nosotros mismos, los cuales escribirán mejor, mentirán mejor y trabajarán mejor en múltiples sectores. Si bien estos “inmigrantes artificiales” traerán beneficios productivos, optimización y asesoría, también desplazarán miles de millones de empleos y moldearán cada aspecto de la cultura humana.
Si lo vemos así, es como haber hecho contacto con una civilización alienígena que tiene mucho más poder tecnológico, capacidad de procesamiento, capacidad productiva y mucho más inteligencia que nosotros. Te preguntarás ¿pero si solo es una herramienta tecnológica? Ya sería un error ver esto como una herramienta. Es una nueva “especie”. Una que tiene su propia agendas de cambio capaz de tomar decisiones, influir en nuestros pensamientos, manipular en nuestras acciones, transformar todo lo hecho de palabras. ¿Entonces por qué seguir apostando por esta tecnología?
Para Dario Amodei , la razón por la que no podemos desacelerar es porque existen adversarios geopolíticos que desarrollan la misma tecnología a un ritmo similar (léase China vs Estados Unidos). En ese contexto, Dario menciona que es realmente difícil tener un acuerdo vinculante donde ambos bandos reduzcan el ritmo de desarrollo de forma sincronizada.
En el último episodio de Creative Talks Podcast, Fernanda Rocha y yo hablamos profundamente de este tema:
Sobre el impacto que tendrá la IA en los puestos de trabajo, Dario reitera su alerta de que hasta la mitad de los empleos de cuello blanco de entrada podrían desaparecer en 1–5 años, empezando por tareas de programación y trabajos junior; incluso en Anthropic prevé necesitar menos gente en ciertos niveles. Por su lado Demis cree que a corto plazo se parecerá a otras revoluciones tecnológicas: destrucción de algunos puestos pero creación de otros, con impacto inicial sobre todo en roles junior, y recomienda que los jóvenes se vuelvan extremadamente competentes usando estas herramientas para “saltar” etapas tradicionales de carrera. Ambos enfatizan un doble carácter: por un lado enormes beneficios potenciales (curar cáncer, erradicar enfermedades tropicales, nuevas fuentes de energía, comprensión del universo) pero también grandes riesgos (bioterrorismo, uso por estados autoritarios, pérdida masiva de empleo, modelos engañosos o con comportamientos no alineados). Dario insiste en que la principal palanca de seguridad global es controlar la exportación de chips avanzados, comparándolo más con proliferación nuclear que con telecomunicaciones, y critica la estrategia de Estados Unidos y seguir vendiendo chips a China para mantenerla en la “cadena de suministro” estadounidense.
Machines of Loving Grace y el peligro del “optimismo ingenuo”
Hay una cosa que es una constante en la gente de tecnología: su selectivo “optimismo ingenuo”. Diseñar un arma pensando que será usada para la paz, es ingenuo. Desde el sentido ético y moral pararías de diseñarla, sabiendo que los efectos negativos son superiores a los positivos. Sin embargo, estos líderes tecnológicos decidieron seguir desarrollando a toda potencia a la Inteligencia Artificial y en verdad creen que será para bien.
El optimismo ingenuo es una miopía del creador, que termina obsesionado por el producto y no por el impacto o problema que resuelve. A finales de 2024 Dario presentó un ensayo titulado “Machines of Loving Grace”(Máquinas de gracia amorosa) en el que deja en claro, que la mayoría de la gente subestima lo radicales que podrían ser las ventajas de la IA. La lista de aplicaciones positivas de la IA es larguísima (e incluye la robótica, la manufactura, la energía y muchas más), pero se centró en un pequeño número de áreas que, en su opinión, tienen el mayor potencial para mejorar directamente la calidad de vida humana.
- Biología y salud física
- Neurociencia y salud mental
- Desarrollo económico y pobreza
- Paz y gobernanza
- Trabajo y significado
Ese mismo selectivo optimismo ingenuo lo tiene Elon Musk, quien en una conversación con Larry Fink, CEO BlackRock CEO, señaló que el foco de la abundancia sustentable son sus robots e inteligencia artificial. Lo ve como la única forma de crear prosperidad para todos. Piensa que la productividad promedio por robot multiplicada por la cantidad de robots con Inteligencia Artificial, saturarán todas las necesidades humanas. Musk advierte que el objetivo de sus empresas es maximizar las probabilidades de un gran futuro para la civilización y expandir la conciencia más allá de la Tierra.
Pero me quedo con una idea que puso en la mesa Elon Musk sobre extender la vida y la conciencia más allá de la Tierra. Cree que deberíamos considerar a la conciencia , la vida tal como la conocemos, como precaria y delicada, porque hasta donde sabe, no sabemos de vida en otro lugar. A menudo le pregunta si hay Aliens entre nosotros y dijo que él era uno, pero no le creen. Cree que si hay alguien que supiese que hay Aliens entre nosotros sería él, ya que tiene 9,000 satélites y ni una sola vez han tenido que maniobrar alrededor de una nave extraterrestre. Musk piensa que debemos asumir que la vida y la conciencia son extremadamente raras y quizá sólo somos nosotros y debemos hacer todo lo posible por garantizar que la luz de la conciencia no extinga.
Solo pongo en contexto esto: las ideas de Musk no tiene validez cuando él mismo permite que en su versión caótica y totalitaria de Twitter, todos los días se rebasan los límites del respeto, decencia e intimidad personal.
La gran síntesis de todo
Escuchar a todos estos líderes tecnológicos me deja claro que su foco es desarrollar la IA más potente no importando las consecuencias. El impacto será tan grande que la Inteligencia Artificial no traerá una crisis de identidad a nivel “especie”. Si nos adelantamos a abordar esa crisis y contestar qué nos hace humanos e identificar lo que a ellos los hace “artificiales” sería un gran paso en el abordaje de la disrupción más importante de la historia de la humanidad. Harari cierra diciendo que los líderes deben tomar decisiones inmediatas sobre el estatus legal y político de la IA. Pero desde mi punto de vista, la responsabilidad de la conciencia sobre la IA nos la están dejando a nosotros, aunque a decir verdad, no fuimos capaces de entender el poder de Internet… la IA representa un reto mucho más grande que lamentablemente, no podremos comprender porque un tonto seguirá siendo tonto, aunque tenga la mejor herramienta de inteligencia artificial del mundo.



